De la pregunta incómoda a Alberto Fernández a los mundiales de oratoria: quién es Ian Sielecki, el embajador que pidió tapar un mapa por Malvinas


Ian Sielecki, el embajador argentino en Francia que generó elogios hasta de Juan Grabois porque reclamó tapar un mapa que marcaba a las Islas Malvinas como territorio británico, lleva menos de dos años en París -hasta donde se dice que llegó de la mano de Santiago Caputo- aunque tiene una profunda relación con aquel país.
Ian es hijo de Carlos “Calilo” Sielecki -uno de los hombres fuertes de Transportadora de Gas del Sur-; nieto de Manuel Sielecki -fundador del laboratorio Phoenix, que fue la base de la millonaria fortuna familiar-; y sobrino de Héctor Timerman -el canciller de Cristina Kirchner se casó con una tía de Ian-.
En sus épocas de estudiante le tomó el gusto al debate y participó en varias competencias de esa materia, una disciplina que en Europa es mucho más popular que en Argentina.
Llegó a desempeñarse como presidente de la Asociación de Estudiantes Euro-Latinoamericanos de Sciences Po y fue subcampeón nacional de debate de la competencia organizada por la Asociación de Debate Francesa en abril de 2024, frente a altos mandos de la Asamblea Nacional.
Gracias. TMAP 💪 pic.twitter.com/OjzNDwcpWm
— Ian Sielecki (@IanArgentinoS) January 22, 2026
La defensa que Sielecki hizo de la soberanía argentina en Malvinas en pleno Parlamento francés enseguida recibió apoyos. Uno de los más inesperados fue el del diputado Juan Grabois, que aplaudió el “gesto patriótico”.
Mas esperable era el elogio desde las filas libertarias. A la publicación de la cuenta Las Fuerzas del Cielo afirmando “Las Islas Malvinas son Argentinas”, el embajador respondió con un “Gracias. TMAP” (la sigla que han popularizado varios miembros del Gobierno y resume el “Todo Marcha de Acuerdo al Plan” libertario).
Y se encargó de dejar clara su postura en otro tuit: “SON ARGENTINAS. Lo defendemos siempre y en todos lados. Al mandarme a Francia, @JMilei me dio un mandato claro: potenciar la relación bilateral y defender nuestros intereses. Cualquier argentino de bien hubiese hecho lo mismo”.
El “capítulo Malvinas”, que lo llevó a las primeras planas en las últimas horas, no es el primer episodio por el que llegó a los medios. Hace seis años fue protagonista de un intercambio polémico que, casualmente, también ocurrió en la capital francesa.
“¿Qué responsabilidad tiene el peronismo por la situación económica que usted describe, dado que gobernó muchos años?”, preguntó Ian durante una conferencia al entonces flamante presidente Alberto Fernández, que en ese febrero de 2020 estaba culminando su primera gira por Europa.
Probablemente Fernández desconocía quién era el que había preguntado, por lo que no debe haber sabido que cuando dijo que “el peronismo tuvo muchas culpas, pero muchas más culpas tuvieron los que se fueron”, en ese “los que se fueron” estaba involucrado quien lo había interrogado.
Es que Sielecki formó parte del gobierno de Mauricio Macri como jefe de Discurso y Estrategia del Ministerio de Relaciones Exteriores, en aquel entonces a cargo de Jorge Faurie. Además era asesor en Asuntos Relacionados con Francia, y llegó a redactar discursos internacionales para el Presidente.
Su relación con Francia arrancó temprano, seguramente por influjo de su madre, Nathalie. Alumno del Liceo Francés Jean Mermoz en Buenos Aires, al terminar la escuela secundaria viajó a París para cursar la Licenciatura en Ciencias Políticas en el Instituto de Estudios Políticos de París (Sciences Po). El último año de la carrera lo realizó en la Universidad de Cambridge, donde hizo una especialización en Historia Europea y Filosofía Continental.
Entre septiembre de 2016 y mayo de 2017 colaboró con la campaña proselitista que llevó a Emmanuel Macron al Palacio Eliseo. De allí quedó una relación que Sielecki siguió cultivando y que busca explotar ahora que es el representante del Gobierno argentino en París.
Eso le ha permitido un fluido diálogo político con el Gobierno francés y con actores clave de la Unión Europea, que según se comenta en voz baja en los pasillos oficiales es lo que buscó Santiago Caputo cuando hizo fuerza para que Sielecki llegara a la embajada gala.
Lejos de la exposición mediática, aunque involuntariamente -como le ocurrió ahora- puede llegar a ella, Sielecki cultiva un bajo perfil público y prefiere volcarse a desarrollar una fuerte actividad institucional, alejándose del perfil de diplomático clásico y adoptando el de propalador en ámbitos elegidos del nuevo rumbo económico argentino.
Fuente: www.clarin.com



